CURSOS DE FLORES DE BACH

PROGRAMA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN BACH

NIVELES I Y II (Con certificación del Bach Centre)
Cursos avalados por el Bach Centre Inglaterra, programa educativo mundial dirigido a más de 40 países, respetando los métodos
originales y sencillos establecidos por el Dr. Bach. Como él mismo decía, “Esta es la manera de la naturaleza, y es correcta”  

En Nivel I aprenderás la utilidad de cada esencia que compone el sistema, como preparar un frasco bebible, como ingerirlo. También
uso en plantas y animales, y te introducirás en la sencillez del sistema con conceptos elementales sobre la filosofía del Dr. Edward
Bach. Es el curso básico, inicial, si quieres empezar a usar las flores en ti mismo/a y allegados.

En Nivel II profundizarás los conceptos filosóficos del sistema, como también el estudio de las flores a través del reconocimiento de
las diferencias sutiles entre esencias similares y el estudio de las flores llamadas “tipo”. Es un curso altamente interactivo en donde los
alumnos aprenderán mucho más sobre esta maravillosa técnica de forma muy amena.

“Todo el verdadero conocimiento viene solo de nuestro interior, en silenciosa comunicación con nuestra propia Alma. Las doctrinas y la
civilización nos han robado el Silencio, nos han robado el conocimiento de que sabemos todo dentro de nosotros mismos. Hemos sido
inducidos a creer que debemos ser enseñados por otros, y nuestros propios seres espirituales se han visto sumergidos. La bellota,
llevada a cientos de millas de su árbol madre, sabe sin instrucciones como ser un perfecto roble…..La serpiente deposita sus huevos en
la arena, y continúa su jornada; e incluso dentro de la bellota, y en las huevas y huevos está todo el conocimiento necesario para que los
jóvenes se hagan tan perfectos como sus padres….Necesitamos tanto volver al conocimiento de que dentro de nosotros reside toda la
verdad. Recuerden que no necesitamos buscar consejos ni enseñanzas que no partan del interior….” Edward Bach

Las Flores nos muestran eso, porque son un innegable camino de autoconocimiento que logra que nos demos cuenta, a través de la
observación de nuestras emociones, cuál es la forma correcta de actuar para no sufrir, la manera ideal de andar por el mundo, lo que
nuestra sabiduría interna nos indica para evolucionar y ser felices en perfecta salud.

El Dr. Bach nos enseñó que la enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma, que surge cuando nuestra personalidad no
escucha lo que el alma necesita; nos enseñó también que la única manera de liberarnos de la enfermedad es a través de un esfuerzo
espiritual y mental.

Si logramos ver a la enfermedad como beneficiosa porque devuelve nuestra personalidad a la guía divina del alma, nos liberaremos de
una pesada carga.

El Dr. Bach dice:
“Sólo con que pudiéramos darnos cuenta de los errores que cometemos y corregirlos de forma espiritual y mental, no habría necesidad
de las severas lecciones del sufrimiento…”

“Las primeras enfermedades reales del hombre son defectos como el orgullo, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la
inestabilidad y la codicia…”

Cuando nos sentimos anímicamente mal, el sistema inmunológico (o de defensa) está deprimido y nosotros, por lo tanto, expuestos a la
enfermedad.

Las Flores de Bach nos muestran que los síntomas físicos provienen de una emoción negativa. Por lo tanto, si tratamos las emociones del
enfermo y las armonizamos, la buena salud será recuperada.

Las Flores de Bach no actúan sobre el cuerpo físico, solo que, si corregimos la emoción negativa que genera el síntoma, actuamos de
manera indirecta sobre el mismo y como consecuencia, éste desaparece.

Además, al ser naturales carecen de contraindicaciones y pueden ser usadas en combinación con otros tratamientos y en niños,
ancianos, animales y plantas.

“Así pues, vemos que nuestra victoria sobre la enfermedad dependerá principalmente de lo siguiente: primero, hay que tener conciencia
de la Divinidad que hay dentro de nosotros y de nuestro consiguiente poder para superar las adversidades; segundo, hay que saber que
la causa básica de la enfermedad obedece a la falta de armonía entre la personalidad y el alma; tercero, hay que tener la voluntad y la
capacidad de descubrir el defecto que causa semejante conflicto; y en cuarto lugar, hay que suprimir ese defecto desarrollando la
virtud contraria…” Edward Bach